Monetización de trabajos colaborativos 2015: Prototipo fallido nº1

Esto es un relato sobre un error y, como todo relato será más entendible para las que vivieron el proceso,  deseamos compartir la experiencia para evitar las dificultades a otros grupos. Para que podáis poneros en situación, el relato paso a paso:

LoRelacional somos un grupo que nos juntamos mensualmente desde mediados aproximadamente del 2013 para investigar sobre los aconteceres grupales. Desde el 2014 hacemos nuestras sesiones en Wikitoki.

A mediados de 2015, Wikitoki nos invita oficialmente a ser proyecto en residencia de Wikitoki durante el 2015 con una dotación de 2.000 euros IVA incluido (gracias a la participación de Wikitoki con el programa Sorgune de Fábricas de Creación). En un proceso como el de LoRelacional iniciado sin tener en cuenta el factor dinero, esto supone que hay que decidir en qué y cómo vamos a invertir este dinero, asignar valor a las labores y ver cómo traducir ese valor a euros. Había distintas opciones encima de la mesa, pero decidimos destinarlo a remunerar el trabajo realizado por el grupo durante la primera mitad del año 2015 y a compartir los retornos que elaboraríamos durante la segunda mitad (performance y blog con los contenidos de protocolos relacionales).

Hicimos un  ejercicio de trabajo grupal sobre la percepción del trabajo realizado en 2015; algo muy complejo que decidimos hacerlo de manera sincera, equitativa y  siguiendo los principios de la economía feministas, que son claves en nuestras reflexiones (poner en valor tanto el trabajo más “productivo” como el “reproductivo”), sin embargo, hace poco hemos comprendido que  ha sido un primer prototipo fallido.

Con el fin de remediarlo, y que este post sea de utilidad, se nos han ido ocurriendo – en reuniones posteriores – algunas cuestiones sobre qué haber hecho o cómo hacerlo diferente. Por ello, aquí  vamos a enumerar lo que creemos esencial para mantener siempre cierto equilibrio grupal ya que de otro modo el proceso será doloroso y posiblemente perderéis ilusión, motivación, energía e incluso miembros por el camino. Pero antes, os comentamos como lo hicimos nosotras:

Cómo nos enfrentamos a esta tarea

Antes de entrar en harina, creemos que es importante perfilar unos apuntes que ayuden a entender el contexto donde nos propusimos ejecutar este intento.

  • La urgencia. Al entrar en una convocatoria de ayudas anuales, el calendario corría en nuestra contra. Siempre hemos pretendido realizar un trabajo que perdure en el tiempo pero al tener reuniones mensuales y otras tareas que atender, disponíamos de poco tiempo material para realizar este prototipo.
  • La exigencia. El tema no era nuevo para nosotras: Valorar los trabajos que realizamos individualmente en los procesos colectivos, es algo a lo que nos hemos enfrentado, por separado en otras ocasiones. Todas coincidimos en la obligación de hacer algo útil, una experiencia de la que otras (y nosotras mismas) pudiesen aprender y aplicar. Algo que fuera traducible a un manual, un decálogo, un protocolo…
  • La ficticia omnipotencia. Este punto es controvertido puesto que no llegamos a un consenso de opinión dentro de LoRelacional. Pero es cierto que nos enfrentamos a este reto afirmando tener ciertas capacidades grupales más desarrolladas: un alto nivel de empatía; una consciencia especial sobre la importancia de lo emocional dentro de los procesos; un nivel muy alto de confianza para tratar temas delicados; conocimiento de metodologías que nos permiten desplazar lo emocional para poder hacer el ejercicio de forma más aséptica. Aún y todo no fue suficiente.

 

Cómo lo hicimos

Cada una trajimos un reparto en forma de porciones de “quesito” con porcentajes que expresaran la reflexión que hicimos individualmente en casa en relación a lo aportado por cada una a la investigación en términos de trabajo “productivo” y “reproductivo”, para luego ponerlo en común comentando lo que cada una había tenido en cuenta en su reflexión para llegar a esos gráficos. Fue un trabajo previo muy interesante y al ponerlo en común, constatamos  las diferentes valoraciones y recuerdos  de cada una. El primer error que cometimos fue no estar todas presentes para debatir este protocolo que valorizaba el trabajo colaborativo realizado a lo largo del 2015.

Debatimos largo y tendido y la  dialéctica “surfear” sobre el problema, en vez de abrir el melón”, condicionaron  el juicio grupal entre ambas opciones: una presentada como evitar el problema (escapismo) frente a la otra, como afrontarlo (compromiso). Finalmente el grupo decide hacer el ejercicio de intentar entrar en más detalle sobre las diferencias en cuanto al trabajo, sin considerar el peligro que esto podría entrañar a nivel emocional de des-cohesión del grupo.

Protocolizar la distribución económica, conlleva tener en cuenta ciertos conceptos para llegar a unos criterios de valoración:

  1. Trabajo previo para aunar criterios: pensar QUÉ valorar para vuestro proceso.
  • Ideas y dudas: os recomendamos pensar en potencialidades y diferenciar las mismas entre potencialidades objetuales y potencialidades intangibles o gestuales. Teniendo en cuenta que la medición numérica resulta más adecuada sobre lo ponderable que sobre lo intangible, una evaluación cualitativa precisaría, además de la definición de criterios, quizá también de ciertos factores correctores que permitieran equilibrar de algún modo lo que se ha de valorar.
  • Método de control : Aceptar un control flexible de los procesos o una estructura de control sobre los trabajos realizados. Aquí os recomendamos el artículo “La tiranía de la falta de estructuras” (Jo Freeman) como lectura esclarecedora para tomar esta decisión. Nosotras decidimos seguir algo intermedio, un método plástico, un control flexible, adaptable a situaciones.
  • Definir cómo contabilizar las disrupciones  cognitivas en el grupo
  • Definir las tareas abarcables y realizables.
  1. Criterios a valorar acordados:
  • Criterios ejecutivos (directamente productivos):
    Debemos diferenciar quién trae la oportunidad (el espacio o momento para que el proyecto/hito que se plantea al grupo tenga sentido); de quién proviene la idea; quién se encarga de liderarla o motivar al grupo para que la lleve a cabo; y quién la produce o ejecuta. Aspectos esenciales todos pero que tiene visibilidades diferentes y no por ello hay que dejar de valorar.

    • Invitación/oportunidad (a participar en algo). Normalmente hay quien ‘destapa la liebre’, es capaz de identificar el espacio-momento de oportunidad para que un proyecto /hito tenga sentido. Provoca la chispa motivacional que hace que la energía grupal se ponga en movimiento.
    • Tirar de la idea. Una vez tomada una decisión de forma colectiva, se reparten funciones. ¿Quién ha sido la persona que se ha encargado de llevar adelante la idea/proyecto? ¿Quién ha motivado, animado, energizado al grupo para llevarlo a cabo?
    • Ejecutar (ideación, coordinación, producción). En ese reparto de funciones siempre habrá alguien que ha hecho más trabajo que las demás. Que habrá realizado más funciones o invertido más horas.
    • Participación. Esta participación no se refiere solo a las horas de ‘producción del proyecto’. Otras formas de producción posible son por ejemplo: proponer correcciones o comentarios, aportar nuevos puntos de vista, etc. En cualquier caso aquí nos referimos a mantener una actitud proactiva con respecto al proyecto aunque eso no se traduzca en una inversión de tiempo alta pero sí en un compromiso con la complexión del proyecto.
  • Criterios mantenimiento grupal (no-directamente productivos):
    Cada vez nos satisface menos el binomio polarizado productivo-reproductivo, que presupone que las tareas de mantenimiento-cuidado no producen un resultado en el proyecto. Este una construcción cultural que nos atraviesa de manera tan esencial que incluso siendo conscientes de la importancia de este punto (es la base de nuestra investigación), tenemos tendencia a no valorar y debemos recordárnoslo-reforzar-subrayar. Somos capaces de diferenciar más puntos de lo ejecutivo que del mantenimiento y cada vez más capaces de  identificar el estado emocional del grupo a la hora de enfrentarse a la tarea.

    • O.S.tener lo afectivo. Hay momentos en los que los afectos se hacen especialmente insoslayables. Una palabra de ánimo a quien se está metiendo más curro, atender las necesidades de las personas que integran el grupo…. marcan la diferencia
    • Mantenimiento del grupo. Independientemente de la tarea concreta a la que se enfrenta. Mantener el grupo es mantener la energía y la motivación que lo mantiene unido. Trabajar la cohesión y atender a desarrollar el sentido de pertenencia. De acuerdo, no suena tan tangible como ‘hacer un presupuesto’ o ‘escribir un texto’, pero analizando el desarrollo grupal seguro que sois capaces de identificar qué acciones o han hecho sentiros juntas y quién las llevó a cabo.

 

  1. Tabla con porcentajes usados para la evaluación:
    Los criterios anteriores no pueden ser tomados en cuenta en la misma medida. Nos propusimos un reparto de evaluaciones en estos bloques (y proporciones):
  • -[5%] INVITACIÓN: de quién parte la idea, quién impulsa el cambio
  • -[50%] EJECUCIÓN (ideación, tirar del hilo, coordinación, producción):  Aquí existe y hay que contabilizar tareas productivas y reproductivas. Y deben ser especificadas antes del comienzo del proyecto- Es referente a algún hito-proyecto concreto, que supone picos de cargas de trabajo.
  • -[45%] MANTENIMIENTO DEL GRUPO (afectos/cuidados, tareas productivas): Aquí existe y hay que contabilizar tareas productivas y reproductivas; como algo constante, lo referente a nuestra investigación, el juntarnos, hacer las tareas, los roles, el clima grupal generado, etc…

 

Decálogo que Proponemos

Aun reconociendo (y recordando siempre) que partimos de la certeza de que éste ha sido un prototipo erróneo, un ejercicio fallido, que erramos y fallamos en este intento, queremos compartir algunas ideas a tener en cuenta la próxima vez que nos enfrentemos (vosotras, nosotras) a una tarea similar.

  1. División de Trabajo Equitativa:
    Lo importante es tomar decisiones previas sobre las divisiones del trabajo, apuntar las horas invertidas y/o las calificaciones de los ítems que puedan ser valorables en un trabajo de investigación sobre la temática precisa, en nuestro caso el intangible relacional.
  2. Valorable vs. NO valorable:
    Conformar lo valorable en un proceso de lo no-productivo donde hemos producido (las acciones del 2015 y el proceso de llegada de cada una de las acciones: ej.: quien trae el proyecto, de quien es la idea…)
  3. Productivo vs. No Productivo:
    Identificar los intangibles que han hecho avanzar nuestro grupo de investigación aprendizaje LoRelacional con capacidades tales como: el compromiso con el grupo, la energía de trabajo, consenso y respeto, las ideas, las discrepancias, tolerancia a las diferentes formas de hacer  y otros intangibles.
  4. Presencia en la toma de decisiones:
    Es deseable que la toma de decisiones importantes se haga con todas las componentes presentes. Aún así, si hay imposibilidad para que esto suceda se debería explicitar y recalcar lo delicado de este proceder para que todas las personas implicadas sean conscientes racional y  emocionalmente. Así mismo se podrían inventar cauces rápidos de validación de las decisiones con los miembros no-presentes para que no surjan problemas que se hagan grandes en la reflexión individual.
  5. Inercia de lo conocido vs. Esencia del equilibrio grupal:
    Simplificar las percepciones y quedarse con la esencia del equilibrio grupal, o dicho de otra manera sentir coherentemente lo que harías sin precipitación alguna para la ventaja cualitativa del grupo.
  6. Racional vs. Irracional:
    Consciente vs. Inconsciente: distribuir a toro pasado no es conveniente, porque valoraremos solo los hechos y no el proceso. La memoria es frágil, y solo suelen quedar  los productos finales pero no el proceso que hicieron que sean lo que son.
  7. Tomar soluciones y posponer cronogramas,
    viene a ser una necesidad para seguir avanzando consecuentemente.
  8. Los trabajos deben ser rotativos
    de modo que se distribuyan para mantener el equilibrio grupal.
  9. Posibilidad de Autorregulación diaria:
    Valoración tangible dé  +% sobre el trabajo realizado durante las reuniones ( los compromisos que no se cumplan pasarlos al  -%  )
  10. Contabilizar en cada encuentro :…           para evitar los sesgos de la memoria

 

La etapa que se abre ahora, debería contener los ítems que son valorables en un proceso de colaboración que puede tener reparto económico, quizás incluso comprender cómo rentabilizar conjuntamente este trabajo o como rentabilizarlo individualmente. Pero esto corresponde ya a otra etapa de LoRelacional. Una nueva etapa, que preveíamos en verano de 2015 (cuando nos juntamos en Zeberio para celebrar el trabajo realizado), que se abre al abrirse el grupo a nuevas incorporaciones y, consecuentemente, a nuevos retos.’

 

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Créditos bizarros con-sentidos: Este artículo ha podido ser escrito gracias al proceso de trabajo continuo de LoRelacional, al relato de M’Angel Manovell, las discusiones y matizaciones de Eider Ayerdi,  Marta Villota, Saioa Olmo y Txelu Balboa, al soporte espacial y complicidad conceptual de Wikitoki y al responsabilizarse M’Angel de reservar menú para tres después de una de nuestras sesiones.

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